Dólares de sangre: cómo
el crimen haitiano lava su dinero en República Dominicana
El sistema financiero
e inmobiliario dominicano como destino del dinero ilícito de las bandas que
aterrorizan Haití
Por: Quilvio C. Fernández | 10 Mayo 2025
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Las
bandas haitianas generan cientos de millones de dólares al año. Ese dinero
tiene que ir a algún lugar. Y ese lugar, en buena parte, somos nosotros la RD. |
Hay una conversación que República
Dominicana necesita tener con honestidad y no está teniendo. No es solo sobre
si debemos aceptar o rechazar inmigrantes haitianos ilegales, la ley para eso
es clara para todo extranjero. Es sobre algo más específico y más urgente:
estamos siendo usados como lavandería por las organizaciones criminales más
violentas del hemisferio occidental?
Desde que las bandas comenzaron a
dominar Haití — proceso que se aceleró dramáticamente desde 2021 — el país
vecino vive un colapso sin precedentes. La coalición Viv Ansanm y la banda Gran
Grif controlan aproximadamente el 85% de Puerto Príncipe. Han sido formalmente
designadas como Organizaciones Terroristas Extranjeras por el Departamento de
Estado de los Estados Unidos en 2025y tambien por el Presidente Abinader en nuestro pais. No son pandillas callejeras. Son
organizaciones terroristas con estructura, finanzas y operaciones
transnacionales.
¿De dónde viene el
dinero?
Las fuentes de ingresos de estas
bandas son múltiples y todas son brutales. El secuestro es su industria
estrella — en los años de mayor actividad llegaron a secuestrar hasta 50 personas
en un solo día en Puerto Príncipe, con rescates que van desde unos pocos miles
de dólares hasta millones. La extorsión es sistemática: negocios,
transportistas, agricultores, todos pagan o cierran.
El narcotráfico es otra fuente
importante. Haití se ha convertido en punto de tránsito para cocaína
sudamericana con destino a Estados Unidos y Europa. No olvidemos que en 2015
los sobrinos de la esposa del presidente Maduro fueron arrestados precisamente
en Puerto Príncipe mientras cerraban un acuerdo para transportar cocaína hacia
Nueva York. La geografía haitiana hace de la isla un puente conveniente.
Y el tráfico de personas genera
ingresos que, según información que hemos podido recopilar, pueden superar
incluso a los secuestros. Cada persona que cruza la frontera dominicana o que
intenta llegar a Estados Unidos por vía del Caribe paga a esas redes. Y hay
decenas de miles de personas en ese flujo constante.
¿Cómo llega ese dinero
a República Dominicana?
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El
dinero no llega en maletas de efectivo — aunque eso también pasa. Llega a
través de testaferros, empresas fachada, transacciones inmobiliarias, compra
de vehículos de lujo y depósitos fraccionados en el sistema bancario. Es lavado de activos profesional. |
El mecanismo más común es el
testaferrato. Un nacional haitiano o un dominicano cómplice aparece como
propietario legal de un apartamento en Santo Domingo, de una empresa en
Santiago, de un solar en La Romana. El vínculo real con la banda criminal es
imposible de rastrear si no hay una investigación activa y recursos para
llevarla a cabo.
El sector inmobiliario dominicano,
que ha crecido explosivamente en la última década, tiene zonas de alto riesgo
para el lavado. Proyectos en construcción donde el comprador paga en efectivo,
propiedades que cambian de mano rápidamente a precios que no tienen lógica de
mercado, empresas de bienes raíces que aparecen y desaparecen. Todo eso son
señales conocidas de lavado de activos.
A eso se suma el tráfico de carbón
ilegal que mencionamos en otro artículo de este blog — las mismas redes
criminales que secuestran y extorsionan en Haití participan en el comercio
ilegal de recursos naturales dominicanos. El negocio del carbón es una forma de
lavar dinero mientras se destruyen nuestros bosques.
Lo que hace el Estado
dominicano — y lo que no hace
Para ser justo, República
Dominicana ha mejorado su marco legal en los últimos años. La Ley 155-17 sobre
Lavado de Activos es una legislación seria y la Unidad de Análisis Financiero
ha ganado capacidad técnica. Las operaciones de la Procuraduría contra el
lavado han aumentado significativamente.
Pero hay un vacío enorme que nadie
ha atendido. Cuando el Estado dominicano decomisa los bienes de una red de
lavado vinculada a las bandas haitianas — una propiedad, un vehículo, una
cuenta bancaria — ese dinero se queda aquí. Va al Estado dominicano bajo el
régimen ordinario de distribución de bienes decomisados. Las comunidades
haitianas que fueron las víctimas directas del secuestro, la extorsión o el
tráfico que generó ese dinero no reciben absolutamente nada.
Eso tiene una lógica legal pero no
tiene ninguna lógica moral. El dinero de sangre, limpiado en nuestro sistema,
termina financiando instituciones dominicanas. Las personas cuya sangre lo
generó siguen sin justicia ni reparación.
Una propuesta para
llamar las cosas por su nombre
En Funbehique hemos propuesto
llamar a estos recursos exactamente lo que son DOLARES DE
SANGRE.
Y hemos trabajado en una propuesta legislativa que establece que cuando esos
dólares de sangre son decomisados en territorio dominicano, una parte
significativa debe regresar — a través de mecanismos verificables y con la
Iglesia Católica como canal prioritario — a las comunidades haitianas que
fueron sus víctimas originales.
No es filantropía. Es justicia. Y
también es política de seguridad inteligente: debilitar financieramente a las
organizaciones que generan esos recursos es la única forma sostenible de
combatirlas. El crimen organizado no teme las prisiones — teme perder su
dinero.
En próximas entradas de este blog
detallaremos la propuesta concreta. Pero antes de hablar de soluciones, era
necesario hablar del problema sin eufemismos. Lo que está pasando en nuestro
sistema financiero no es un problema de inmigrantes. Es un problema de crimen
organizado transnacional que nos usa como base de operaciones financieras. Y
eso, en cualquier idioma, se llama amenaza a la seguridad nacional.
Quilvio C. Fernández es
presidente de la Fundación Funbehique, organización social y cultural
dominicana.
Contacto:
contacto@funbehiquerd.org | www.funbehiquerd.org

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